Tal y como comentaba en posts anteriorws son momentos complicados y de incertidumbre, que sin duda se convierten en el escenario perfecto para pensar en nuestra  reconversión profesional y analizar el rumbo/ dirección en la que vamos.

Son tiempos de pensar, formarse,  actualizarse, reflexionar y volver a motivarse partiendo siempre de la base de la adaptación y la innovación.

Tiempos de ofrecer nuevas soluciones  y actualizar las » perennes» y adaptarlas  al entorno y  a las  nuevas demandas.  También flexibilizar y dejar fluir la parte más plástica de nuestro cerebro para ser capaces de adaptarnos a nuevas dinámicas laborales, sociales y de crecimiento personal.

No obstante, es siempre importante dentro  de estos dos factores mantener un  rumbo fijo, que nos haga crecer, nos impulse, motive… pero sobre todo que nos lleve a alcanzar nuestros objetivos.

Anteriormente, hablábamos de que si » si tú no dices quién eres, otros lo harán por ti».

Pues bien, podemos ampliarlo a que: » si tú no eres capaz de coger las riendas de  tu propia vida y  marcar un rumbo ( aunque muchas veces te desvíes ya que el camino nunca es  ni debe  ser en la linea recta hacia la meta) que te lleve al destino, te  convertirás en una marioneta perdida en el aire»

En este sentido y en artículos anteriores hemos definido ya la importancia de entender «dónde estamos» .

Trabajemos ahora sobre el » Hacia Dónde para conseguirlo»

 

 

Se trata de definir y desglosar al detalle tus aspiraciones, tus metas, objetivos e hitos

Todo ello por supuesto siempre y una vez más desde el prisma de no perder de vista tu «verdadero talento» ya que será la base sobre  la que trabajaremos tu Valor Diferencial y haremos que nos seas uno más en una carrera de fondo.

Para ello recuerda  que:

Talento = SE ME PASA EL TIEMPO VOLANDO!

 

Te animo a que para ello:

  1. Trates de visualizar como te gustaría verte profesionalmente el próximo año. Intenta describir una frase: haciendo qué, dónde, en qué forma…. Si eres capaz de definirlo en tres o cuatro lineas, tienes mucho camino andado.
  2. Para ello, y teniendo en cuenta los ejercicios anteriores desarrollados y sabiendo de la base de la que partimos, intenta  definir:
    1. Una lista de 10 objetivos que debes cumplir  para conseguirlo. Pueden ser tanto en positivo como en negativo. ( Recordad la Matriz  del  Dafo, se trata de esas acciones que debéis poner en marcha para adquirir aptitudes que no tenéis,  o aquellas otras que debéis  potenciar o perfeccionar)
    2. Cada objetivo en una nueva lista intenta desarrollarlo en el tiempo (  con un cronograma), en el que marques 4 o 5 metas con su correspondiente fecha , para marcar tu  plan de acción y hoja de  ruta.
    3. Finalmente, señala 5 o 6 hitos (  que se desarrollan a lo largo de todo el proceso), que son esos pequeños éxitos y  pasos » clave» en tu  camino, con los que bien merecido tendrás darte  una » palmadita en el hombro» y  rendirte un  pequeño homenaje. Serán parte de tu motor motivacional 😉

 

Porque recuerda siempre que en este proceso… tú decides el camino/ salida.

 

 

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